07. De Murciélagos
Por dentro, las paredes de chapa de la casa estaban revestidas de cartón-piedra, un material resistente y muy aislante que ya no existe, reemplazado como fue por los aglomerados. El cielorraso era alto y oscuro. A los costados del zaguán se abrían dos habitaciones de piso de madera de listones anchos. Una funcionaba de comedor y biblioteca; la otra de dormitorio de los grandes. A continuación venía un ambiente amplio, de pisos de mosaicos de granito y paredes de chapa, que ocupaba casi todo el ancho de la casa, con el baño a un extremo y una puerta exterior que daba al costado de la casa en el otro. Allí mamá había armado el “living”. Todas las habitaciones de la casa daban a este living, también los dos dormitorios chicos de más atrás y la cocina que a su vez comunicaba con el patio trasero. En el entretecho vivían murciélagos. Los oíamos en los atardeceres de verano. Sus chillidos pequeños anticipaban la posibilidad de ver escapar sus sombras hacia el cielo morado. No...